Siguiendo con la levantada de perfil de la semana pasada en donde recomendó el default, hoy
Clarín publica una nota a
Eduardo Duhalde en donde se revelan sus intenciones de ser protagonista y participar más activamente en la escena política sobre las tablas y no desde atrás del decorado. "
La política es pública" es una de sus frases y la ejerce.
Duhalde es el hombre de la eterna despedida. Ha insistido desde el
2003 a la fecha con que está retirado pero una y otra vez actúa sobre la escena política. Esta gira europea dicen que fue ideada por el prestigioso semiólogo
Eliseo Verón quien fue recientemente contratado por
Duhalde para que lo asesore en revertir su inagen negativa. Nadie que se encuentre retirado contrata a un asesor para que lo recuerden bien las páginas de la historia.
Duhalde nunca se resigno a ser "
un hombre de consulta" sino que querrá ser quien realmente conduce y que la sociedad lo reconozca como tal. Nunca será
Alfonsín por más que lo admire, nunca huirá de los flashes ni de los micrófonos, nunca "
dará un paso al costado" para siempre.
Siente un profundo desprecio por la dirigencia actual:
"Nunca vi como ahora tanta ausencia de dirigentes. Son todos actores de reparto." Hasta parece desencantado con el
trio perogarca del Intercontinental quienes llevarían sus colores en octubre. Una "
triple alianza" que se desgasta en internas "
por el cartel (R)" y sin horizonte más allá del lejanísimo octubre al que si pueden llegarán atados con alambre:
"Es la batalla por el predominio en la provincia de Buenos Aires, el distrito clave. Tendrán que hacer proyecto con otros para el 2011. Faltan los actores protagónicos."Ante la pregunta si va a ser candidato a presidente responde:
La respuesta es no, pero en política cuando te hacen una pregunta tenés que contestarla hoy y para hoy, no mañana y para mañana.Y dispara contra quien evalúa como su adversario real:
"Kirchner no puede ser candidato a nada""
Muestrenlo a Duhalde" decía
Kirchner en el acto de
Avellaneda.
Duhalde acepta el convite y sale a la cancha sin que nadie tenga que mostrarlo.
Duhalde siempre ha hecho política pública y ha llegado el momento de hacerlo otra vez. Nunca considerará un par o un aliado a quien se acerque y trate de usufructuar su menguado pero importante capital político amasado a lo largo de tantos años. Duhalde es jefe o no es nada, para él, el resto es un montón de enanos comparados con su estatura.
Por eso se mide, por eso vuelve.