
Se abre el anteúltimo período de sesiones ordianarias del Congreso con Cristina al frente del PEN. Una ceremonia en un ámbito en el que hasta ayer nomás a pesar de los jirones que se le fueron desprendiendo, el oficialismo lograba imponer sus inciativas y hoy se presenta dominado por el rejunte opositor en Diputados y próximo a serlo en el Senado, a pesar que allí aún no está dicha la última palabra.
Es un momento clave porque pasadas las elecciones de medio término y renovadas las cámaras a partir de ahora se larga la carrera por la sucesión del PEN y esto repercutirá hacia adentro tanto del oficialismo como de las principales fuerzas opositoras como el ACyS y el Peronismo Federal, las que hoy por hoy pueden llegar a ocupar la Casa Rosada en el 2011.
En el oficialismo ya se empiezan a discutir alternativas a la continuidad del kirchnerismo puro encarnado en Néstor y Cristina en la busqueda de ampliar la base electoral luego de haber perdido las elecciones en la PBA el 28J. Algo que puede resultar de dificil digestión para los militantes y simpatizantes que apoyan al modelo, cuyos márgenes en cuanto a candidaturas son muy estrechos y se circunscriben a alguno de los dos líderes. El problema del oficialismo a medida que el año avance entonces puede ir de ampliar el consenso alrededor de la candidatura de alguno de los Kirchner a través de la acción de gobierno, a instalar alguno de los referentes que se perfilan como continuidad y a la vez como renovación del proceso iniciado en el 2003.
En los conglomerados opositores empezará a primar la diferenciación hacia adento y hacia afuera de las distintas fuerzas y habrá que ver hasta adonde esto afecta en el equilibrio que se busca para la unidad en el rechazo y quizas en algunos temas institucionales como por ejemplo en la reforma del Consejo de la Magistratura.
Elisa Carrió pica en punta en esto de diferenciarse del resto del arco opositor con su convoctoria a no asistir a la Asamblea Legislativa de mañana, convocatoria lógicamente rechazada por el resto que la deja en posición de ser la más dura antikirchnerisa entre las duras y aunque no ingrese al recinto, acompañada por la senadora Estenssoro tendrá a su disposición las cámaras y los micrófonos de TV en el Salón de los Pasos Perdidos y alrededores.
Como en toda apertura hay gran expectativa por las palabras que Cristina pronunciará anunciando para este año las lineas de su gobierno, sobretodo en lo que se refiere al dificil trámite de ratificación del DNU 2010/09 que ya en período ordinario contará con el rechazo del grupo de los 11 de la centroizquierda más opositora al Gobierno, estando entonces su suerte en Diputados prácticamente sellada. Esto hace que se especule acerca de que Cristina lance en su discurso el envío al Congreso de una ley para la integración del FdB en lugar del DNU.
En el Senado todavía está pendiente la finalización de la sesión preparatoria interrumpida el miercoles pasado por falta de quorum al no lograr el rejunte opositor los 37 senadores en sus bancas para imponerle al oficialismo unilateralmente sus condiciones. El entonces ausente Carlos Menem dijo que este miercoles si estará presente pero está poniendo condiciones para darle su voto a la distribución de los lugares y autoridades en las comisiones legislativas que el rejunte presentará, exigiendo para él una participación que obligará a correr de los lugares a aquellos que estaban nominados en ellos en el primer acuerdo. Por lo tanto se está llevando a cabo una negociación que lo deje conforme y finalmente vote (si alguien no se imaginaba o creía que era muy loco ver a Elisa Carrió negociando con Ramón Hernandez lugares para Carlos Menem en el Senado que lo vaya pensando). Claro que esto puede complicar al acuerdo en el rejunte si no se vuelven a atar cuidadosamente todos los cabos.
En linea con el rechazo quien adelantó la oposición de su bancada a una ley para el pago de los vencimietos de deuda con reservas fue el diputado del Foreign Office y jefe de bancada de la UCR en Diputados, Oscar Aguad. Pero el senador pampeano Carlos Verna que juega con el rejunte en el reparto de comisiones, anunció que no vota en contra del DNU 2010/09 si el Congreso no apoya una ley que lo reemplace y obviamente está hablando de su propio proyecto del cual hablamos en esta entrada. Atentos a esta jugada, el rejunte pretende tratar el tema del DNU en la misma sesión del miercoles además de terminar con el tema de las comisiones, asunto que se decidirá el martes en labor parlamentaria.
Repasando entoces los temas vemos que ni diálogo ni consenso. La pelea entre un oficialismo que lucha por resisitir los embates con todas las armas que tiene y un rejunte opositor que necesita derrotarlo antes de abocarse a sus propias contradicciones.
Solo la constante lucha por el poder que forma parte de la escencia de la política, la resolución de los temas en debate por mayorías y minorías: circunstanciales, móviles y en permanente construcción.





















