Beatriz Sarlo en
esta nota de
La Nación trata de analizar lo que ella llama
dispositivo cultural kirchnerista que el oficialismo según
Betty despliega para dar esa batalla y arrebatarle la hegemonía a los medios del establishment que está en estos días empezando a ser cuestionada con cierto éxito luego del debate por la ley de medios.
Es un análisis y a la vez un llamado de alerta que intenta totalizar todas las herramientas con que el oficialismo (que excede al
Gobierno) , orgánica o inorgánicamente pelea por el sentido común que se traduce en hegemonía política en el terreno democrático y allí correctamente lo sitúa
Betty . Es inteligente en no subordinar a todas las ramas del dispositivo a una conducción centralizada aunque todas formarían parte de un movimiento que sostiene y apoya a un proyecto político:
"Se trata de un dispositivo cultural, y no de la Oficina Ideológica del Ejecutivo. Comprende iniciativas prácticas descentralizadas, aunque convergentes en sus objetivos, y una red de discursos e intervenciones que reúne instituciones del Estado, pero también formaciones de la sociedad civil. Sería conveniente pensarlo más allá de la batahola."Para
Sarlo,
Carta Abierta,
678, la próxima
TDT y
Futbol Para Todos forman parte de él, cada cual con su público y su llegada y según ella los clasifica, por ejemplo:
"Carta Abierta no hace opinión pública salvo para los lectores de Página 12" "Estas iniciativas permanecen todavía dentro de lo que se llama campo intelectual y sus cercanías."Y dentro de esta clasificaición aparece un subgrupo que se define por el grado de violencia que supuestamente ejerce y el grado de organización que tenga. Así habla del fenómeno 678 y su capacidad de movilización:
"No se puede subestimar 6, 7, 8 con la respuesta sencilla de que se ve el programa porque está enmarcado en las emisiones de Fútbol para Todos."
"Quien tuvo la idea no pensó simplemente en que se pasaría publicidad oficial durante los partidos, sino que el fútbol iba a calentar la pantalla de Canal 7, con un efecto de arrastre que conoce cualquiera que sepa algo de televisión. Lo que pagamos todos los argentinos es ese efecto de arrastre, que hoy beneficia a 6, 7, 8 , pero que, como cualquier efecto, es ciego."
"En el acto del 24 de marzo en Plaza de Mayo pude ver la llegada de una columna de televidentes autoconvocados por Facebook, perfectamente organizada, con sus volantes y sus remeras ("Somos la mierda oficialista"); gente de pueblos del Gran Buenos Aires que se había organizado para llegar a la Plaza, todos miembros de una pequeña burguesía progresista que no había encontrado otros lugares de expresión desde el conflicto con el campo en el cual suscribió el discurso de Carta Abierta, habiéndolo leído en su fuente original o escuchado en las versiones presidenciales. Son decididos, incluso agresivos verbalmente, pero no violentos; militantes espontáneos, no matones. Así, el campo reducido representado por Carta Abierta se ensancha hacia zonas no profesionales ni académicas."
Y se reserva para el final lo siguiente:
"Pero lo fundamental de la "nube K" son los condottieri que recorren la web buscando palabras clave que les permitan llegar a intervenciones en portales, periódicos digitales, blogs, que piden a gritos un comentario de la ortodoxia doctrinaria kirchnerista. Sobre todo, que hagan indispensable el insulto y el desliz maledicente de un modo sólo comparable con la violencia verbal que ejercen algunos comentaristas anti-K en otros foros virtuales. La Web no es una nube de ángeles que quieren simplemente comunicarse con independencia de los grandes medios."
Cualquiera diría que está hablando de la organización La Ese o de los foristas del diario que publica esa nota . La deliberada inclusión de la palabra violencia trata de pegar a los internautas a los episodios como aquel del cual fue víctima en la Feria del Libro.
"Los blogueros y comentaristas se identifican con las formas rizomáticas de una nueva esfera virtual, donde no se es responsable ni de la injuria ni del falso testimonio. Viven del rumor que difunden y multiplican; viven también del anonimato, que es la regla que nadie se atreve a discutir. Este mundo es difícil de cuantificar. Por un lado, está el lugar común de la importancia de la Red, de Twitter, etcétera; por el otro, el temor religioso de quedarse fuera de lo nuevo; finalmente, están los vivos: la Red existe y es gratis."
Aca Beatriz puede acertar de alguna forma con lo de "formas rizomáticas" pero miente a sabiendas con lo del anonimato porque seguramente se ha documentado bien antes de escribir este análisis y sabe que en los blogs más leídos los posts se firman con nombre y apellido reales y los nicknames que algunos adoptan se van abandonando a medida que se anda y se gana en visitas y comentarios.
Tampoco creemos que sea "lo fundamental" de este supuesto dispositivo sino que Betty se suma al coro del escrache mediático que estos días apunta hacia los blogs. Bienvenida al barro.
El dispositivo kirchnerista no se completaría sin ella. Tampoco sería realista un cuadro que no registrara los episodios de una batalla cultural por las capas medias. Cuando se habla de hegemonía, en un sentido estricto, hay que pensar en esta dimensión donde se juega a convencer, aunque, cada vez con más frecuencia, pasen a primer plano los aficionados a las trompadas. Total, como dijo un comentarista de 6, 7, 8, en la Feria del Libro no hay más violencia que en un concierto de rock.
Y aca llegamos al carozo del asunto. El dispositivo opositor en donde Betty milita inorgánicamente está preocupado porque se le están metiendo en este terreno que consideraban conquistado. Quizás debería leer (aunque nos parece que lo ha hecho) este párrafo de este manifiesto que dice:
"Si dejás un territorio huérfano de comunicación, es de cajón que va a venir una runfla de desharrapados y te va a hacer un asentamiento gramatical justo ahí, en el descampado que provocaste. Y no hay tutía, porque una vez que tomaron la palabra, lotearon el lugar y le dieron a cada uno su lugarcito, no se van más."
Betty entonces denuncia que en la defensa cerrada de los intereses que suele hegemonizar el discurso opositor, aunque puede arroparse con las formas republicanas, existe el real peligro de perder la batalla al abandonar el territorio.
* El cro Artemio López en esta entrada habla del tema.
** Gerardo Fernandez aca se ocupa de la nota y recoge interesantes comentarios.
*** MC analiza la nota aca.