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Con el levantamiento por parte de las entidades rurales del boicot el Gobierno tuvo la oportunidad de recuperar la iniciativa polìtica e instalar el Programa de Redistribuciòn Social que destinarà el incremento de las retenciones mòviles por encima del 35 % de la soja a diversas obras de salud e infraestructura en todo el territorio nacional coordinadas con los gobernadores provinciales e intendentes locales.
Se reafirma asì la decisiòn polìtica del aumento de los derechos de exportaciòn y se clausura la discusiòn acerca del destino de esos fondos extraordinarios. Ademàs, se responde con una medida autènticamente federalista a los reclamos de un falso federalismo que se escucharon en el acto del 25. No daba ni para regionalismo esa propuesta de que no tocasen el nivel de retenciones pues los productores derramarìan el excedente en el lugar de origen de los recursos.
Este parece ser uno de los capìtulos finales del conflicto que nos tuvo en vilo durante tres meses.
Se cuestionarà el tiempo transcurrido desde el anuncio de la resoluciòn 125/08, que si se hubiese hecho desde el principio nos hubese ahorrado la puja entre "el campo" y el Gobierno.
Es este blog pensamos que si bien hubo gruesos errores en la propuesta inicial que fueron corrigièndose parcialmente a lo largo del conflicto y que aùn quedan por corregir la pulseada se hubiese dado de todas formas. Que el sector mucho antes de la resoluciòn planeaba condicionar la polìtica oficial de gravar las exportaciones de productos primarios en los mismos tèrminos y con las mismas acciones llevadas a cabo durante la pelea: embargo a la exportaciòn de granos, cotes de ruta, desabastecimiento general con su consecuente carestìa y otras peores que por suerte no ocurrieron.
No es solo la justicia de la decisiòn acerca de que hacer con el excedente o su argumentaciòn lo que marca el desenlace del conflicto sino tambièn y muy especialmente el progresivo desgaste, el aislamiento polìtico del "campo" auntoinflingido por impericia o soberbia al pretender que toda la sociedad y la representaciòn polìtica institucional debìan firmarles al pie de sus exigencias por ser quienes eran. Por llamar contradictoriamente al "diàlogo" ejerciendo la amenaza y la exigencia de rendiciòn incondicional como ùnica alternativa. Y fundamentalmente por la imposibilidad por quebrar, màs allà de disidencias puntuales, al partido de gobierno que respondiò apoyando la polìtica oficial.
Ojalà este sea un primer paso.
2 comentarios:
Néstor,
tuvieron que tardar 90 días en decir lo que dijeron?
Alonso: Si, se podría haber dicho antes. Una de las críticas a la política de subir las retenciones es justmente que la gente no las ve, esto podría en teoría haber generado mayor apoyo en la sociedad a esta política. Incluso los que opinamos en este y otros blogs amigos pensábamos que hacía falta un cambio de eje de la discusión, que el Gobierno tenía que introducir al debate otros elementos.
De todas formas sigo pensando que la resistencia no hubiese sido menor, que "el campo" aflojó por el desgaste sufrido y no por que lo fulminaron con el último decreto.
Saludos, gracias por pasar.
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