jueves, 4 de febrero de 2010

Hoy el post lo hace Teodoro Boot



* Nuestro amigo Teodoro Boot reflexiona acerca del caso de la compra de 2 millones de dólares por parte de Néstor Kirchner.


Carlitos Balá periodista


Por Teodoro Boot


Hace un par de siglos, en uno de los programas televisivos de Carlos Balá había un sketch repetido hasta el cansancio en el que el cómico relataba una anécdota generalmente sobre una personalidad famosa, que solía ser una estupidez, un suceso vulgar y corriente. Ante esto, luego de un acusado silencio, su interlocutor preguntaba:

–¿Y la anécdota? ¿Cuál es la anécdota?

–¡Esa es la aneda! –se sorprendía e indignaba Balá.

El martes 2 de febrero, la primera plana de Clarín, en un cuerpo catástrofe que no usó para anunciar “Terremoto en Haití”, proclamaba: “El gobierno admitió que Kirchner compró 2 millones de dólares”.

Los transeúntes, no ya los lectores del diario, porque esa primera plana tenía la visibilidad de un cartelón publicitario, no tienen por qué ser expertos muy informados. Son ciudadanos que trabajan de otras cosas, dedican su tiempo a otros menesteres. De todas maneras debían conservar en sus memorias lo que la semana pasada Clarín decía y que el abogado de Martín Redrado desmintió: que Redrado había advertido que revelaría los nombres de los “allegados al poder que compraron dólares”.

A pesar de los cotidianos esfuerzos de los grandes medios de comunicación, las personas de este país todavía conservan alguna capacidad deductiva, de relacionar un suceso con otro. En este sentido, una sencillísima operación lógica permitía concluir que el secreto que Redrado iba a revelar y al final reveló era ése: que Kirchner había comprado 2 millones de dólares. Un notición ¿verdad?

Lástima que se trate de una transacción del mes de octubre del 2008 que el matrimonio Kirchner, sin advertir ni amenazar a nadie, reveló en su declaración de bienes de ese año, y que en su momento provocó las consabidas indignaciones y las correspondientes denuncias por enriquecimiento ilícito, seguidas del oportuno proceso… y la reciente absolución de los acusados, que lograron demostrar que su patrimonio corresponde a la valorización inmobiliaria de las propiedades que adquirieron hace más de veinte años. Entonces, ¿ésa es la aneda?

El minué de la indignación


Tal vez el transeúnte lo ignore, pero todos los periodistas y dirigentes políticos saben que la del ex presidente fue una operación legal, autorizada a cualquiera que, primero, tenga el dinero suficiente, luego, pueda demostrar su procedencia y por último, la realice siguiendo los pasos que la ley indica para la compra de divisas.

Impedidos de judicializar la “noticia” de Clarín puesto que Néstor Kirchner ya fue procesado y absuelto por exactamente ese mismo hecho que Clarín revela con una demora diez veces mayor a la que tardó en llegar a las Indias la noticia de la invasión napoleónica a la metrópoli, “periodistas” y políticos opositores dieron a moralizarla. Es así que desde republicanos impolutos a ex actrices provectas, de indignadas señoras de su casa a sujetos patibularios con prontuarios más frondosos que el del Gordo Valor (mis disculpas a Valor por mezclarlo con esta clase de gente) volvieron a hacer cola para atragantarse denunciando la falta de ética del señor Kirchner: una persona en su posición (un primero damo, digamos) debería abstenerse de realizar operaciones en divisas.

¿Qué clase de operaciones estaría éticamente autorizado a realizar un primer damo? No digan que en ninguna, porque el dinero siempre se pone en algún lado y no sólo es desaconsejable meterlo en el colchón sino que atenta contra el sistema financiero y por ende, puede poner en riesgo al aparato productivo y hasta al mismísimo sistema capitalista. Además, dos millones de dólares deben abultar demasiado.

Entre las cosas que no alcanzará hacer como Perón, Néstor Kirchner jamás podrá decir: “¿Y quién vio alguna vez un dólar, eh?”

Y parece que ahí está el problema, en el monto, en tan enorme cantidad de guita.Pero resulta que es todavía más. Resulta que son cinco millones… según se desprende de la correspondiente declaración de bienes que Néstor y Cristina Kirchner realizaron hace ya más de un año, y que es pública y que Clarín demoró más que etcétera etcétera.

Desventuras de un primer damo


Pero no hemos contestado al interrogante: ¿qué operaciones financieras está éticamente autorizado a realizar un primer damo? Ya vimos el riesgo de no realizar ninguna, así que ¿poner el dinero en un plazo fijo? Si Néstor Kirchner hubiera colocado ese dinero en plazos fijos mensuales renovables automáticamente, sin molestarse en concurrir periódicamente al banco habría ganado un 5 por ciento más que habiendo comprado dólares. Y de haber comprado bodenes… ¡un 75 por ciento más! Puesto a inversionista, el primer damo es bastante tronco, porque podría haber ganado una buena cantidad de dólares. O no se ocupa lo suficiente, capaz que por tener la cabeza en otras cosas. Como sea, si hubiese invertido en bodenes se lo criticaría más, y capaz que hasta se podría hablar de ética y moral con algún sentido, porque el primer damo habría hecho un muy buen negocio gracias a una política económica y cambiaria que depende de las decisiones de su esposa y colega en la sociedad matrimonial.

Los dólares en cambio no se valorizaron lo suficiente gracias a la “devaluación administrada” por la que ha optado el gobierno a contramano del reclamo generalizado de los exportadores, que son la crème de la crème de la industria y la producción agropecuaria, para quienes hace rato el dólar debería haber superado los 5 pesos.

Uno de los efectos de la “devaluación administrada” es mitigar y en el mejor de los casos evitar los estragos que toda devaluación –a veces imprescindible para mantener la competitividad productiva– provoca en la capacidad adquisitiva del salario. El otro de los efectos, el efecto indeseado, el “daño colateral”, por así decirlo, es hacerle perder un montón de dinero a nuestro primer damo. Pero si el argumento de opositores y “periodistas” apunta a la esfera de la moralidad ya que no puede hacer centro en la ilegalidad, en las entrelíneas se sugiere (jamás se expresaría, válgame Dios) lo que desde un principio hace ruido en el sentido común popular: “¿Está bien que un ex presidente tenga tanto dinero?”

A despertar esa inquietud, ese reconcomio del sentido común, apunta la “noticia” de Clarín, porque hasta los “periodistas” de Clarín saben que dar una noticia con dos años de demora es más propio de Félix Luna que de Jacobo Timmerman.

El sentido común responde que no, que no está bien y eso llena de gozo desde Clarín en pleno hasta a la actriz provecta, que tiene diez veces ese patrimonio. El sentido común no se pregunta (porque aunque incompleta, la ardua gesta de los grandes medios en pos de pulverizar las máquinas de pensar de los argentinos, ha sido exitosa), el sentido común, decíamos, no se pregunta por qué provoca cosquilleos que Néstor Kirchner tenga un patrimonio, ya dijimos, no de 2 sino de 5 millones de dólares y a la vez se festeja que De Narváez declare ante las cámaras de TV tener más de 50 millones. Que De Narváez sea un imbécil no lo justifica, ya que no se dedica a la tontería explícita como otros millonarios imbéciles sino a la tontería parlamentaria. Vale decir que en el plano de la política lo que lo separa de Kirchner es el jamás haber ganado una elección por algún cargo ejecutivo. Al sentido común parece no molestarle que tan sólo la residencia en Barrio Parque de Mauricio Macri cueste más que todos los bienes declarados por Kirchner. Pero ¿de qué manera puede beneficiar a Macri el que Kirchner haya hecho el dinero por las suyas y el joven Maurizio manoteándolo del cajón del escritorio paterno?

No parece ser un mérito.

Se podría decir que mientras uno es un político profesional y millonario aficionado, los otros son millonarios profesionales y políticos aficionados, lo que en el caso de Macri es una lamentable evidencia cotidiana y en el de De Narváez se revela en su inanidad legislativa. Sin embargo, basta repasar las declaraciones de bienes de, por ejemplo, los honorables senadores nacionales para comprobar que casi ninguno posee un patrimonio que baje de los 2 o 3 millones de dólares.

¿Por qué entonces lo que en uno provoca escándalo en los otros es visto con naturalidad? ¿Se debe a la manipulación mediática? ¿Hay algo más que eso? Si uno creyera que a Néstor Kirchner se le reclama, se exige más que a los otros porque se espera más de él, guardaría alguna esperanza respecto al futuro de nuestro país. Cabría la posibilidad de que, tal vez, al sentido común popular se le dé por hacer silogismos sucesivos a través de los que ponga en cuestión no sólo lo que el poder informativo pretende que cuestione sino que avance por sí mismo a cuestionar lo que cuidadosamente se le oculta. Cabría, tal vez…

Ya lo dijo Luisito


El señor Luis Barrionuevo posee una aguzada conciencia de clase. No se sabe de cuál, pero tener, tiene. ¡Y cómo! Lo revela con mucha claridad su deslumbrante definición: “En este país nadie se hace rico trabajando”.

Debió abstener se la aclaración “en este país”, porque en ninguna parte nadie se hace rico trabajando, pero es injusto reclamarle un pensamiento ecuménico. Luis Barrionuevo no es un filósofo sino un trabajador/gremialista/empresario (multiple choice) con una aguzada conciencia de clase que sabe, positivamente, que un trabajador jamás podrá hacerse rico con el fruto de su trabajo. Podrá vivir, según los casos y los momentos y por lo general sometido a factores ajenos a su voluntad, podrá tener una casa, auto, algún ahorro, educar y ayudar a sus hijos a “hacerse una posición”, pero ¿hacerse rico? ¿Construir el rancho en Barrio Parque? ¿Comprar dos millones de dólares? ¿Veranear en mansiones tan obscenamente ofensivas como las que en Punta del Este exhiben la señora de Noble o la señora Legrand? ¿Comprarse un canal de televisión para promover su candidatura a diputado?

No, eso un trabajador jamás podrá hacerlo con el fruto de su trabajo. La riqueza individual no proviene del trabajo. La riqueza que el trabajo produce es social, no individual. La riqueza individual se origina en la estafa, el robo, la extorsión, el engaño, la sustracción, el abuso o la explotación, que vienen a ser los nombres sin eufemismos de los actos centrales de las distintas fases productivas del sistema capitalista. Y también, como dice el chiste, se puede hacer una pequeña fortuna despilfarrando una enorme fortuna heredada. Pero por dónde se mire la cosa, no es posible enriquecerse tan sólo trabajando, sin introducirse en alguna de las arriba descritas operaciones del capitalismo. Es que esa imposibilidad está en la base misma del sistema en el que nos desenvolvemos y en el que seguiremos hasta vaya uno a saber cuándo: puesto que el capital resulta imprescindible, es en consecuencia imprescindible que pocos se apropien (ya más arriba se indicaron las diversas formas de llevar a cabo este proceso) de la riqueza social que producen muchos.

La riqueza así acumulada, se invierte en la mansión de Punta del Este y en el mágico capital que permite a la mayoría seguir trabajando y a la minoría seguir apropiándose de la riqueza producida para comprar el yate que lleva a Punta del Este y crear más capital. Se forma así el círculo virtuoso del capitalismo, creado a partir de la sustracción de pequeñas riquezas que de otro modo se desperdiciarían en pizza, cerveza, camisetas de Boca o lo que fuere en lo que los trabajadores gastarían su cuota parte de riqueza social.

Eso es lo que el sentido común imperante indica y el sentido común popular sigue y ha seguido (aunque con oscilaciones) a lo largo de la historia. Mi sentido común personal mira para otro lado y me sugiere otra cosa. Me sugiere que la pobreza es consecuencia de la riqueza. Y viceversa. La pobreza ofende y hiere. De igual modo, hiere y ofende la riqueza. Toda riqueza, de cualquier clase y de quien sea: en algún momento del proceso, de alguna manera, toda fortuna –y cualquier fortuna– se originó o bien en la estafa o en el robo, la extorsión, el engaño, la sustracción, el abuso o la explotación. Toda riqueza ofende y hiere porque la simultánea pobreza que hiere y ofende, es la condición de existencia de esa riqueza.

¿Nos vamos a escandalizar por 2 millones de dólares? Si vamos a hacerlo y no queremos ser unos pavotes de antología, escandalicémonos en todos los casos, no porque sean de Kirchner y no de Cristiano Ratazzi, Biolcatti, Werstein, Méndez, Macri, Pérez Companc, Ernestina Herrera o Mirta Legrand, Tinelli, De Narváez, Fort, Susana Giménez u otros subnormales de la farándula.

Y sino, no.

18 comentarios:

Gabyvasco dijo...

Sabés cuál es la diferencia entre las operaciones financieras de las personas que mencionás y las del copresidente?, que el tipo (indidablemente) manejó información que lo benefició, lo cual es una falta ética. Además, si sabés una pendejésima de derecho, te darías cuenta que la operación que hizo el copresidente es un 50 % propiedad de la presidente (por eso de los bienes gananciales, viste).

Marcelozonasur dijo...

Buen texto.

Jaja ahora hay que leer cosas como "son bienes gananciales" jaja ya no saben que estupidez decir. Seguro que Clarín publicará una foto de NK besando a un niño en la campaña del año pasado... el titular? obviamente: "Kirchner podría ser un pedófilo"

Caíto dijo...

Buenísimo, aunque lamentablemente el INDIGNÓMETRO marca muy alto éstos días. Espero que sirva para que los desencantados honestistas tardíos que leyeron a Marcos Aguinis en lanazión "Es de un progresista comprar dólares eh?" Imperdible para entender a quiénes vá dirigida la opereta.
Saludos.

Néstor Sbariggi dijo...

Gabyvasco: Desde mi probada inmoralidad e ignorancia trataré de responder tu comentario.

Que lo benefició como? Si hubiese habido por ejemplo una inminente corrida bancaria o del dolar podría ser pero no ocurrió.

Si, tiene una sociedad conyugal con Cristina. En el post está planteado: por eso no puede hacer nada de nada con su dinero? Vamos.

Salvo que fuese como Carrió que bueno, ahora va a cobrar la dieta pero antes era una indigente que vivía de la caridad de sus lacayos.

Marcelo: Clarín y Carrió un solo corazón. a uno ya lo pudre esta indignación impostada, falsa, oportunista. Seguro que harían lo que decís.

Saludos.

Mauri K dijo...

Nestor, despues de esta elaborada demostracion de Boof, comentarios como el de Gabyvasco me demuestran, o bien que no leen, o bien que no reflexionan.
Mas bien qu tienen la cabeza quemadisima.

Claudia dijo...

Sin palabras! Brillante! Un Abrazo!

Ricardo Moura dijo...

Ayer vi a Solanas y otros criticando exaltadamente la terrible falta ética de Kirchner al comprar los dos millones, enfatizando la "especulación" y la "ganancia" obtenida gracias a la (dada por hecho) "información privilegiada" —ignorando olímpicamente, como si no supieran, como si no hubieran oído, que eran para una operación inmobiliaria que desde siempre, acá, se hacen en dólares—. Ignorando también, claro, que el dólar no subió ni la quinta (¿o décima?) parte de lo que sus propios "expertos" auguraban, y por ende quien quiso hacer negocio comprando y vendiendo, magro negocio fue el que hizo —al menos, mucho menor que el esperado—.

La caradura y capacidad para mentir con absoluta desvergüenza fueron mucho más allá de lo que yo pueda haber visto u oído nunca. Y eso que son cosas que hace años —ocho, casi— veo todo el tiempo—: Bonelli (conductor), afirmó sin pizca de sonrojo que el mail de Kirchner a V. H. Morales decía que "compré y después vendí, y es todo legal"... ¿Y el hotel? ¿Cuándo, "vendió"?

Lo peor es que esos acusadores son los mismos que elogiarían efusivamente a cualquiera que ponga su propio dinero en inversiones productivas en su propio país. Más, si fuera en una industria limpia que crea y derrama puestos de trabajo de a montones —de construcción a personal de hotelería, pasando por el comercio local, agencias de viajes, líneas aéreas y de micros... —la misma industria que sacó a España de sus miserias de posguerra ¿vale?—.

De haberlos, serían Patriotas con mayúscula —salvo que se trate de los Kirchner—.

Francamente, no sé qué podemos hacer los de a pie para impedir ese golpe institucional que es tan OBVIO preparan para este mismo año... Confío mucho en la (enorme, asombrosa y demostrada) capacidad de Néstor yCristina. Pero la ofensiva va a ser aún más FEROZ. Cada día más.

Lo PEOR es que hasta en blogs "de esta vereda" veo ingenuos bienintencionados que se "compraron" el tema, que no merecería dos líneas de no ser por eso, porque HAY ingenuos que lo compran —"perversa compra de dólares", dijo uno—.

Bueeno, pero no está todo perdido. El ridículo amotinamiendo de Pérez (Redrado) dejó al Cleto mal parado, hasta el de la doble moral que sólo en apellido se parece a Víctor Hugo ahora lo critica y quizá quiera volver a expulsarlo de "su" partido (ná, "sueños guajiros", pero es bueno que peleen). Y el nombramiento de Marcó del Pont es un BUEN paso adelante.

¡EXCELENTE, el post!

Ricardo Moura.

Politico Aficionado dijo...

"Dentro de la ley, todo
Fuera de la ley, nada"

J. D. Perón

ricardo dijo...

Gavyvasco, me parece que le estás errando feo. Te faltó profundizar un poquito en derecho de familia: "Régimen Patrimonial del Matrimonio". Mientras Néstor y Cristina estén casados, cada uno de ellos (como en todo matrimonio) administra sus propios bienes y puede hacer con ellos lo que quiera (excepto la venta de inmuebles art. 1277 CC). Es decir que los 2 millones son de Néstor y de nadie mas que de Néstor. Distinta será la cosa si se divorcian, y por supuesto, si Néstor se muere. Pero mas allá de esto, que boludez lo de las gananciales. Saludos.-

Resentido común dijo...

Excelente! No tengo nada mas que decir, un post impecable!. Salu2

yevgeny dijo...

La propiedad es robo, decía Proudhon.
Buen post!

Anquises dijo...

Kirchner compró dólares y los entregó unos días después a un acreedor. Me gustaría que alguno de los que hablan de "información privilegiada", "falta ética", "enriquecimiento ilícito", "especulación cambiaria", etc., me explicaran cuál es el beneficio que obtendría Kirchner con esa operación, incluso suponiendo que entre la compra y el pago el dólar se hubiese apreciado un 100%. La acusación es tan burda que sólo puede sostenerse sobre la base de la mala fe o la estupidez.

Néstor Sbariggi dijo...

Caito: Para muchos es mejor pasar por indignado a que los consideren ingenuos.

Mauri K: El tema para muchos no es reflexionar sino denunciar.

Claudia: Gracias. A quien le interese tengo un artículo de Teodoro buenísimo sobre la batalla de Caseros. El que lo quiera que me mande un e-mail y lo reenvío.

Ricardo Moura: El tema pega en la emoción y el reflejo es reaccionar así. Lo que se puede hacer es discutir en tema más allá de la emoción, señalar la sobreactuación, la indignación prefabricada.

Político Aficionado: Así debe ser como decía el General.


Ricardo: Buena la aclaración.

Anquises: De esas dos hay de sobra.

Saludos

rinconete dijo...

Por estos días el El Mercurio, diario chileno que deja a La Nación como un pasquín maoista, dedica la primera plana y una gran cantidad de tinta e indignación a los 2 millones de NK.

Sin embargo el indignado lector buscaría sin éxito algún comentario sobre la ganancia que sus acciones de LAN le generaron al nuevo presidente Piñera, aumento que se debió justamente a su triunfo en las elecciones. Acciones que el candidato Piñera había prometido vender y que sin duda el presidente Piñera venderá ahora, embolsando unos cientos de millones de dólares de diferencia.

No hay ahi ninguna incompatibilidad republicana, ningún manoseo de iniciado, solo ese gran talento de hombre de negocios con el que Chile espera poder beneficiarse desde ahora.

Gerardo Fernández dijo...

No pasa la cosa por escandalizarse sino por dejar de servirle en bandeja elementos al dispositivo mediático para que opere. Lamentablemente los encontronazos en la oposición por Cobos del día de hoy están instalados sólo en nuestros blogs y medios afines. En la agenda nacional, no.
Entonces, si encima que tenemos la agenda en contra les damos motivos, flaco favor le hacemos a una perspectiva de acumulación.

Aparicio Gomez dijo...

Un excelente analisis, ver que todavia hay pueblo dispuesto a pensar es la cuota de esperanza y voluntad que siempre hace falta cuando diariamente nos bombardean con sus odios y mentiras.
Me encanta salir a pintar con aereosol, provocar en las reuniones, y ver como dia a dia, vamos renanciendo cuando nos creian muertos.

beatriz m. dijo...

Que los indignados diputados y senadores hagan una ley que impida "a todos los funcionarios, diputados y senadores, presidentes y vicepresidentes, gobernadores, y vices, diputados y senadores provinciales, intendentes, funcionarios y concejales a "no vender, comprar, realizar dèpositos en los bancos, hacer operaciones financieras,etc,etc,"

No habrìa uno que levantara la mano para aprobarla.

Que se dejen de joder, son tan hipòcritas que enferman.

No existe en el mundo un par de abogados que hagan una declaraciòn jurada que no puedan demostrar legitimamente. Serìan idiotas y ni CFK ni NK lo son.

Basta de decir que no hay que "dar pasto a las fieras", las fieras van a incendiar el pasto y el Rio de la Plata y el mismisimo ocèano.

Es el sistema capitalista, son sus reglas, y si se las cumple, ¿què hay que decir?.

Si hablamos de religiòn, moral, espiritualidad, es otro cantar y ese no es el punto.

Anónimo dijo...

¡Que ingenuidad la de este artículo! ¿y desde cuándo los peronistas se preocupan por la honestidad? Nunca fue tema para ellos.
Hubo puntas de iceberg con lo dolares de Felisa o la valija de Antonini. Seguramente ni el 0,1% de la guita que está debajo del agua K.