Una de mis favoritas a la hora de la ducha. La historia de un tipo que justifica las làgrimas por el amor perdido por el humo que dejan las llamas de ese amor al apagarse.
He escuchado muchas versiones de esta canciòn, quizàs la mejor sea la de Los Plateros con ese sabor bluesy que le daba su solista y la peor serìa la de Juan Ramòn en donde la traducciòn de la letra lo traiciona haciendo que la mina no lo pueda ver a causa del humo, un espanto total.
Pero esta versiòn de Bryan Ferry en vivo en Parìs en el año 2000 con una gran orquesta y un solo exquisito de saxo alto me encanta.
Disfrùtela mientras se restrega los ojos a causa de gases menos romànticos.
Cuando los gorilas se indignaban de la inflación de la década ganada
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La inflación en Argentina continúa siendo uno de los temas que más
preocupan a la sociedad y que más debate político gene...
Hace 16 minutos

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